
Después de 50 años de crianza en barricas de roble americano, se extrae el Amontillado de Bodegas Delgado. Un vino generoso que lleva cosechando premios desde hace más de 20 años. Con una crianza reductora e su origen como fino, se transforma en amontillado tras la fase oxidtiva final, consiguiendo un color oscuro con matices de ambar. En nariz destacan sus profundos aromas, muy persistentes, agradables y equilibrados a avellanas tostadas y madera noble. Una vez en boca resulta sabroso, con mucho cuerpo y un final aterciopelado suave.